Cuando nos topamos con algo nuevo, algo ajeno a nuestro día a día, a menudo nuestro primer impulso es apresurarnos para encontrarle sentido a esa situación u objeto o fenómeno desconocidos. En nuestro apuro por comprender rápidamente, sacamos conclusiones antes de habernos tomado el tiempo para ir más allá de las observaciones obvias y superficiales.
Si nos diéramos más tiempo, sin duda aprenderíamos o experimentaríamos más profundamente, o nos las arreglaríamos para discutir nuestras conclusiones con quienes nos rodean. Pero aunque nos brindásemos la oportunidad, nuestra desconfianza innata de lo que no comprendemos podría hacer que descartáramos o desconfiásemos de lo nuevo o desconocido... en lugar de dar la bienvenida a la oportunidad de añadir algo nuevo a nuestras vidas.
La cebolla es más que un cuento con moraleja para chicos y grandes: es un desafío para ti.
¿Te atreves a identificar en tu vida cotidiana todas las cebollas que encuentras en tu camino? Para leerlo PINCHA AQUI

No hay comentarios:
Publicar un comentario